En el mundo del Real Estate, el activo más valioso no es la propiedad en sí, sino el temperamento del inversor. Mientras que los mercados financieros pueden reaccionar con pánico ante titulares de prensa o fluctuaciones de tasas de interés, el inversor inmobiliario sofisticado entiende que el ladrillo es un juego de resistencia, no de velocidad. En Florida, un mercado dinámico y a menudo bajo el...